• La pérdida del contacto con la realidad (psicosis) no es lo mismo que una pérdida de funciones superiores (deterioro cognitivo).
  • La primera puede ser mental solamente pero es importante descartar que no exista causa orgánica que la produzca secundariamente.
  • La segunda puede asociarse secundariamente a delirios y alucinaciones, sobre todo visuales.
  • Es muy importante hacer una buena anamnesis y exploración física, averiguar antecedentes, medicación y confirmar o descartar con imágenes que nos encontramos ante un trastorno mental (Todas las pruebas negativas para daño orgánico) o un trastorno orgánico que se expresa entre otras cosas con alteraciones cognitivas.
  • A continuación un cuadro comparativo entre 3 patologías comunes en urgencias que debemos poder reconocer, diagnosticar y abordar.
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CLICA PARA AGRANDAR
  • Delirios: ideas o creencias fijas. El paciente está completamente convencido de aquello que afirma creer, aunque la narrativa y la evidencia, o falta de ella muestren lo contrario. No suele ser algo invalidante pues el paciente puede seguir funcionando en la sociedad pero a veces bordea la psicosis con tergiversación y ausencia total de realidad pudiendo causar dificultades en la vida diaria.
  • Delirium: (Síndrome confusional): pérdida de la capacidad de atención, que parasita el resto de funciones superiores, fluctuante y desencadenado en personas mayores por alguna causa infecciosa. Además se presenta de forma exacerbada si existe un deterioro cognitivo de base. Ante la sospecha de un confusional, es importante investigar, diagnosticar y abordar la causa infecciosa primaria.
  • Delirium tremens: el paciente que consume alcohol en exceso cronicamente posee en sus sistema un exceso de neurotransmisores excitatorios como el glutamato para contrarrestar el efecto del enol. Si quitamos el alcohol, la respuesta hiperexcitatoria resultante genera gran intranquilidad, temblores y malestar, e incluso puede acabar en psicosis secundaria con alucinaciones visuales e incluso en la muerte. El síndrome de abstinencia por alcohol tiene su forma más grave y responde al nombre de D.Tremens.
  • Mientras en las dos primeras resultan útiles los antipsicóticos (evitar benzos en el confusional), el Tremens debe ser abordado con benzodiazepinas.

Augusto Saldaña M., R4 de MFyC en Requena

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